Si me seguís desde hace tiempo, ya conocéis mi instalación de carga con el V2C Trydan y los trucos que uso para exprimir la potencia de valle. Hoy toca la parte menos bonita: qué pasa cuando el problema no es cuántos kW tienes contratados, sino que la luz que te llega no tiene la tensión que debería.
No hablo de mi casa de Narón, sino de la del pueblo: Trabado, en Cervantes (Lugo), donde la distribuidora es UFD. Os cuento qué medí, cómo acabé con un expediente abierto en Industria de la Xunta y qué ha reconocido la distribuidora por escrito.
El síntoma: en cuanto tiras de potencia, la tensión se hunde
En una vivienda la tensión nominal es de 230 V y el Real Decreto 1955/2000 admite un margen de ±7 % (unos 214–246 V). Por debajo de eso, el problema no es de tu instalación: es de la red.
En Trabado, con el coche cargando a 32 A, la tensión caía hasta unos 190 V, y en los enchufes más alejados del cuadro llegamos a medir 180 V con el cargador a tope. Sin carga, todo parece normal, en torno a 230 V. Justo lo que se va a encontrar un técnico si viene en horario laboral, sin avisar y con el coche parado.
Un truco que aprendí: el Tesla protege la instalación bajando la intensidad cuando detecta caída de tensión, así que para ver el problema real hay que provocarlo. Yo encendía dos hornos (unos 6 kW), arrancaba la carga y luego apagaba los hornos. Así el coche toma como referencia una tensión inicial ya baja y tira de los 32 A aunque caiga a 190 V. Mido en el contador con la app de la distribuidora y con un multímetro a la entrada del general.
Por cierto: en el punto más alejado del cuadro se me estropearon un frigorífico y un arcón congelador. Sospecho que la tensión tuvo que ver, pero no tengo ningún informe que lo demuestre, así que lo dejo como sospecha.
Cronología
- 2021: según el propio informe de UFD, la distribuidora genera ese año la actuación 628121119003 «para asegurar que los valores de tensión se encuentren en todo momento dentro de los límites reglamentarios» en la red de baja tensión que me da servicio. O sea, sabían que había un problema desde hace años.
- Abril de 2025: me preparo un documento con las mediciones y los pasos a seguir: medir, reclamar a la distribuidora y, si no hay solución, ir a Industria.
- 2026: presento la reclamación ante el Departamento Territorial de Economía e Industria de Lugo, por el procedimiento IN635A, «Reclamacións administrativas en materia de enerxía eléctrica». Expediente IN635A 2026/030-2.
- 26 de marzo de 2026: Industria me pide información como reclamante.
- 6 de mayo de 2026: primer informe de UFD. Entre otras cosas, anuncia que pondrá un registrador de tensión una vez ejecutada la actuación.
- 19 de mayo de 2026: primer trámite de audiencia: me dan traslado del informe de UFD.
- 20 de mayo de 2026: presento mis primeras alegaciones.
- 30–31 de julio de 2026: UFD firma y registra su segundo informe en respuesta a mis alegaciones (ref. ES-2026…4268). Llega al registro de la Xunta el 3 de agosto.
- 24–25 de septiembre de 2026: el director territorial firma el segundo trámite de audiencia y me lo notifican al día siguiente, con 10 días para alegar.
- 25 de septiembre de 2026: ese mismo día presento mis segundas alegaciones por la sede electrónica (registro 2026/27…205). También preparo un escrito para el Concello de Cervantes pidiendo información sobre los permisos que le tocan.
- Hoy (octubre de 2026): sin resolución. El expediente sigue abierto.
Lo que dice UFD por escrito
El segundo informe de UFD es corto, pero muy revelador:
- La solución definitiva es la actuación 628121119003, generada en 2021.
- Su ejecución depende de permisos de siete organismos: Consellería de Industria, Concello de Cervantes, Confederación Hidrográfica del Cantábrico, Servicio de Montes, Diputación Provincial, Instituto de Estudios del Territorio y Servicio de Patrimonio Natural.
- Prevén tener todos los permisos en el segundo semestre de 2027, y las obras vendrán «a la mayor brevedad posible» después. No hay fecha de fin.
- Mientras tanto, han «planificado una actuación provisional de carácter transitorio». No dicen cuál ni cuándo.
- No aportan ni una sola medición actual.
Como anécdota, el informe está fechado en el encabezado el «28 de julio de 2027», aunque se firmó el 30 de julio de 2026 y se registró al día siguiente. Una errata, sí, pero en un documento donde las fechas lo son todo.
Qué he pedido a Industria
En las segundas alegaciones mantengo la reclamación y pido, en resumen:
- Medir la tensión ahora, sin esperar a la obra: un registro continuo de al menos siete días, en un punto que distinga la tensión que entrega UFD de posibles caídas interiores, incluyendo las horas de más consumo y con copia de los datos para mí. Y repetir la medición después de la medida provisional y de la definitiva.
- Concretar la medida provisional: qué es, qué permisos necesita y cuándo entra en servicio. Y si no basta, alternativas.
- Fijar el plazo de corrección. El artículo 105.5 del RD 1955/2000 da a la distribuidora un máximo de seis meses para subsanar un incumplimiento de calidad del producto. Solo puede ser más si la Administración lo decide por alta complejidad técnica y aprueba un plan. En el expediente no consta ni esa decisión ni ese plan, y una previsión de permisos no los sustituye.
- Documentar los permisos: qué ha pedido UFD a cada organismo, cuándo y en qué estado está, y que Industria se coordine con el Concello y con el resto.
- Una resolución expresa y motivada, con seguimiento, y que no se dé el asunto por resuelto por el simple anuncio de obras.
Cómo reclamar paso a paso (lo que yo he hecho)
- Mide y documéntalo. Multímetro a la entrada del interruptor general, con carga fuerte y sin ella. Fotos con fecha y, si puedes, un registrador tipo Shelly que guarde la tensión durante días.
- Reclama primero a la distribuidora, no a la comercializadora. La calidad de la onda es cosa de la distribuidora. Pide siempre número de reclamación.
- Si no te lo solucionan, a Industria. En Galicia es el procedimiento IN635A en la sede electrónica de la Xunta, ante el departamento territorial de tu provincia. Adjunta mediciones, fotos y lo que tengas.
- Ojo con Notifica.gal. Todo llega por ahí y necesitas certificado digital o Chave365. Tienes 10 días naturales para abrir cada notificación (si no, se da por rechazada) y, una vez abierta, normalmente 10 días para alegar.
- Lee los informes de la distribuidora con lupa. En el mío, lo importante no era lo que decían, sino lo que no decían: ni mediciones, ni plazos de obra, ni en qué consiste la medida provisional.
- Pide cosas concretas: mediciones, plazos, documentos y una resolución expresa. Una queja genérica es fácil de archivar.
Mi opinión
Lo que más me indigna no es la caída de tensión en sí, que tiene solución técnica, sino el calendario. UFD reconoce por escrito que generó la actuación para corregir la tensión en 2021, y ahora me habla de tener permisos en la segunda mitad de 2027, y de obras después, sin fecha. Seis años, como poco, para arreglar algo que la normativa manda corregir en seis meses salvo que la Administración apruebe otra cosa. Mientras tanto, en el pueblo seguimos con la luz que hay.
No digo que los permisos no sean un lío (siete organismos lo son), pero eso no puede ser una excusa infinita. Por eso pido medir ya, una medida provisional concreta y un plazo de verdad.
Mi consejo es claro: no te conformes con la primera respuesta, mide, guarda todo y no tengas miedo de ir a Industria. Es gratis y es la única vía en la que alguien con autoridad obliga a la distribuidora a poner las cosas por escrito. Ya me pasó algo parecido con la CAE de Iberdrola: sin insistir, no pasa nada.
Os iré contando cómo acaba. Y si quieres ver cómo cargo y cuánto me cuesta, aquí tenéis cómo cargo a menos de 0,07 €/kWh y mi experiencia con el cargador trifásico portátil.
¿Os ha pasado algo parecido en vuestro pueblo? ¿Habéis reclamado a Industria? Contádmelo en comentarios.

Soy Efrén Santín Castro, también conocido como Patroleitor. En este blog encontrarás guías sobre Tesla, carga en casa y clásicos Renault, además de recursos de brico y mantenimiento.

